Creo que Zinedine Zidane es, de lejos, el mejor futbolista que he tenido la suerte de ver jugar en directo sobre el verde de un estadio. Su técnica, clase y elegancia eran inigualables, así como su toque de balón. Pero no es la indiscutible calidad del francés como jugador de lo que vamos a hablar aqui, sino de su nueva labor como directivo en el organigrama del Real Madrid.Ya desde el principio de la recién acabada temporada el técnico portugués José Mourinho, entrenador del club blanco, puso de manifiesto su voluntad de acercamiento y colaboración con Zizou tanto en la faceta deportiva como en la institucional. No sólo eso. Mou también ha dado a entender en varias ocasiones que la organización interna del Real Madrid le parecía compleja y poco eficiente. Pero eso era cuando aún estaba Valdano...
Jorge Alberto Valdano. En mi opinión, un buen jugador y un buen entrenador, pero también un pésimo Director Deportivo. Cuando Florentino Pérez se hizo nuevamente con las riendas del club "merengue" hace dos años me pareció todo perfecto salvo por una cosa: la inclusión de Valdano en su equipo de trabajo.
En el año 2003, siendo también presidente Florentino, Vicente del Bosque dejó de ser entrenador del Real Madrid justo después de alzarse con el título liguero (acababa contrato y no se le renovó). Esta desastrosa decisión, que tuvo funestas consecuencias para el club a todos los niveles, fue idea de Valdano. Otras proezas más recientes del argentino fueron el fichaje de Pellegrini, la venta de los holandeses Robben y Snejder (a bajo precio) y una larga lista de despropósitos adornados con las floridas obviedades que Valdano declaraba en los descansos y después de cada partido.Pero llegó Mourinho. Y con él aire fresco. El portugués se dio cuenta de que algo no funcionaba en el Real Madrid, de que algo chirriaba en esa gigantesca maquinaria. Y lo detectó en poco tiempo. Sobraba Valdano, faltaba Zizou. Es de agradecer que Valdano, en su imprudente soberbia, le mandara el famoso recadito a Mou de que "había un nueve en el banquillo". A partir de ahí, su figura declinó hasta eclipsarse casi por completo. Su destitución sólo confirmó algo que gran parte de la afición madridista estaba pidiendo desde hacía tiempo: el cese del florero más caro del mundo (parece ser que Valdano cobraba del club unos 2,4 millones de euros netos al año como Director General)
Así pues, damos la bienvenida a Zinedine Zidane, héroe de la Novena, en su nuevo cargo como Director del Primer Equipo del Real Madrid. Esperamos y deseamos que su labor sea exitosa y fructífera para el club, así como su colaboración con Mourinho y Florentino en las parcelas deportiva e institucional. Comienza una nueva etapa prometedora e ilusionante para el madridismo.


El poder de Mourinho fue ganando peso a medida que iba pasando la temporada. Mientras Mourinho crecía, Valdano desaparecía. El entrenador portugués quiso que su monólogo contra los árbritos y las instituciones del mundo del fútbol se extendiera a toda costa como un virus por todo el club, la prensa y los aficionados. Quién no lo aceptara sería duramente castigado. Su discurso se convirtió en la biblia del club. Para el presidente eso es hacer madridismo y la ‘central lechera’ sirve de altavoz para una afición que se encuentra perdida ante la falta de juego, de resultados e impotente ante un enemigo gigante que no saben como parar. La afición se lo traga y cree todo lo que escucha, ve o lee. La autocrítica sin embargo, se convierte en una utopía en el club. El Madrid esta temporada dejó de ser un equipo de fútbol para pasar a convertirse en una secta liderada por el portugués. Ahora sólo manda él. Al final ha conseguido su objetivo, pero veremos a que precio. El Real Madrid y más concretamente su presidente, Florentino Pérez, acaba de pulsar el botón de autodestrucción (exactamente igual como cuando despidió a Vicente del Bosque) al destituir a su director general deportivo y también su mano derecha, Jorge Valdano.





